La realidad del caso Monedero

La política tiene estas cosas, todo el que entra acaba por tener que tragarse las palabras que dijo en algún momento. Parece que ser político, sean cuales sean las siglas que se defiendan, lleva consigo de manera innata la falta de ética y moral. Incluso aquellos últimos en llegar que vociferan enervados contra la clásica gobernanza acaban cayendo una y otra vez en los mismos errores que sus odiados rivales.

Es el caso del señor Juan Carlos Monedero, miembro ilustre de la cúpula de Podemos, azote de la corruptela política y agitador de masas justicieras. Como bien le recrimina el ministro Jose Manuel Soria, “El problema de ir por la vida dando lecciones a los demás es que quien primero se las tiene que aplicar es uno mismo”. Y no le falta razón.

Vamos a ir paso a paso desgranando la realidad y la hipocresía de estos charlatanes que se alzan como paradigma supremo de la política nacional.

El caso Monedero

Muchos dicen que no hay irregularidades ni intento de fraude pero la realidad es muy diferente.

El señor Monedero es profesor en la Universidad Complutense de Madrid, es decir, funcionario. Señalar, a modo de anécdota para los amantes de las conspiraciones, que el rector de dicha universidad es José Carrillo Menéndez, hijo del famoso Santiago Carrillo del que no vamos a hacer mayores referencias (fusilamientos de Paracuellos).

El señor Monedero realiza en 2010 y sin autorización de la Universidad, una serie de supuestos trabajos de asesoramiento a países de Latinoamérica para la instauración de una moneda única. Recordemos que es profesor de Ciencias Políticas, no de economía. Ese mismo año debería haber elaborado la factura en la que se desglosan esos supuestos trabajos, con independencia de si éstos se habían cobrado o no. Lógicamente, la factura va a su nombre ya que la empresa Caja de Resistencia Motiva 2 se funda el 23 de octubre de 2013.

Al parecer el pago de esa factura no se materializa hasta 2013 y se realiza a través de la cuenta personal de Monedero, por lo que queda demostrado que el trabajo lo realiza él como persona física y no ninguna empresa. Repetimos que los países Latinoamericanos implicados no pudieron contratar a Caja de Resistencia Motiva 2 en el año 2010 porque no existía, sin embargo contrataron a Juan Carlos Monedero a título personal. Por tanto, debería haber declarado estos ingresos como persona física y no por sociedades.

Sin embargo, con la innegable finalidad de evadir impuestos, en 2013 se saca de la manga una empresa e intenta engañar a la Agencia Tributaria haciéndole creer que los trabajos de 2010 pertenecen a dicha empresa en 2013, una empresa que no tiene trabajadores y que con apenas días de vida ya factura 425.000 euros. Esto sí que es el sueño empresarial de cualquier emprendedor.

Obviamente la estratagema no cuela y la Agencia Tributaria le intenta notificar repetidas veces la irregularidad de sus acciones para que sean corregidas. El hecho de que no consiga hacerle llegar las notificaciones indica que el señor Monedero no tiene actualizados sus datos en la base de datos de Hacienda, aspecto que a efectos fiscales es obligatorio, o lo que es peor aún, que no se ha dignado en recoger los certificados que le llegaban.

Cuando salta la liebre a los medios de comunicación es cuando, viéndose acorralado y consciente de la repercusión que este intento de fraude puede causar, regulariza su situación con el fisco. Realiza una declaración complementaria reconociendo de este modo que cometió una manifiesta irregularidad fiscal. Será criterio de la Agencia determinar si hubo dolo o no, y sancionar si así lo considera.

Para los menos duchos en la materia, una declaración complementaria se realiza cuando la primera presentada contiene datos incorrectos o incompletos, que pueden deberse a errores o a intenciones. Digamos que es una rectificación de la declaración presentada. Cuando es la Agencia la que te requiere la modificación porque ha detectado algún hecho irregular, dependiendo de si lo considera intencionado o un mero error, puede optar por imponer una sanción económica.

Al margen de cuál sea la resolución, lo que queda patente es que el señor Juan Carlos Monedero ha intentado defraudar a la Hacienda Pública. Este mismo señor que tiene la desfachatez de criticar a otros por semejantes actuaciones y proclamarse inocente de cualquier irregularidad. Este señor que defiende los ideales de honradez y transparencia de un partido que pretende ser un referente de cambio. Este señor que se mantiene en su cargo y que obtiene el respaldo incondicional de su partido. Pues sepan ustedes que este señor es uno más de la larga lista de políticos corruptos que hay en nuestro país y que si esta es su tarjeta de presentación, mejor no pensar en lo que sería capaz de hacer con las arcas públicas.

Que conste que el resto de mortales, el pueblo llano que tanto defiende este señor, esos miles de Pymes y autónomos, emiten las facturas cuando se realiza el trabajo, las declaran aunque no se hayan cobrado y paga los impuestos generados debidamente. ¿No era la “casta” la que cometía fraudes?

La doble moral de Podemos

La mayor contradicción aquí es que entre las medidas de Podemos encontramos una que hace referencia a la limitación salarial, es decir, a la implantación de un salario máximo al igual que existe un salario mínimo interprofesional. Tal vez ellos están exentos de cumplir sus propias doctrinas.

Pues bien, el señor Monedero declara anualmente unos 50.000 euros de ingresos brutos, cantidad que queda muy lejos del salario máximo que predican. Eso sin contabilizar los ingresos extras procedentes de países de dudosas democracias a los que asesora. Que dicho sea de paso, ¿qué tipo de asesoramiento es ese que permite cobrar medio millón de dólares de un país cuya población muere de hambre? ¿No se le cae la cara de vergüenza por miserable?

La desilusión es superlativa entre los propios simpatizantes de la formación política. Para otros, tan sólo ha sido la demostración de que la charlatanería vende solamente humo.

Pero que nadie se confunda, aquí no hay ni campañas de desprestigio ni conspiraciones ni nada. Aquí hay lo que hay. Y los hechos son claros como el agua. Si Podemos quiere demostrar que es un partido mejor que los que hasta ahora nos ha gobernado debería expulsar inmediatamente a Juan Carlos Monedero y dar ejemplo y credibilidad. Lejos de eso, le apoya y defiende, más cuando ha quedado demostrada su culpabilidad. Incluso se ha llegado a leer como excusa o justificación que ha tenido un mal asesoramiento fiscal. Es difícil imaginar a Mesi haciendo su propia declaración de la renta. Valiente estupidez…

Para seguir con la defensa de Monedero los militantes de Podemos no hacen otra cosa que recordar los múltiples casos de corrupción de otros partidos. Sin duda la estrategia del “pues tú más” que tan lamentables debates televisivos nos han dejado la historia del bipartidismo, es ahora el baluarte defensivo de Podemos. Cuan sorprendido se queda uno.

Y con esto, sin duda, caen en el juego político que tanto han criticado hasta el momento. Defender a los suyos pese a ser culpables y hacerlo atacando a los demás. Un panorama decepcionante y nada halagüeño, ya que si los libertadores de la tiranía son también tiranos, difícilmente el pueblo podrá tener alternativa.